Urano es el arquetipo del revolucionario, el rayo de genialidad que rompe con todas las estructuras establecidas. Representa la libertad innegociable, la originalidad y la necesidad de un cambio radical e inesperado. Su energía es eléctrica, impredecible y a menudo disruptiva, pero siempre con el propósito de despertar nuestra conciencia y llevarnos hacia el futuro. Su influencia se manifiesta en momentos de rebelión contra la norma, en la invención de nuevas tecnologías, en la defensa de causas humanitarias y en esas epifanías repentinas que alteran por completo el curso de nuestra vida.
A diferencia de todos los demás planetas del sistema solar, Urano rota de lado, con un eje de inclinación de casi 98 grados. Esta excentricidad física refleja perfectamente su arquetipo: hacer las cosas a su manera, rompiendo todas las normas. Urano tarda unos 84 años en dar la vuelta al Sol, por lo que transita por cada signo del zodiaco durante aproximadamente 7 años. Estamos en la transición hacia la Era de Acuario, un ciclo de más de 2000 años regido por la energía uraniana.
Abrazo el cambio con valentía,
porque en la sorpresa encuentro mi verdadera libertad.