El Nodo Norte (el punto matemático opuesto al Nodo Sur), conocido como la "Cabeza del Dragón", es el faro que ilumina nuestro propósito de vida y el camino de mayor crecimiento espiritual. Representa las lecciones que hemos elegido aprender en esta encarnación, las cualidades que debemos cultivar y el territorio desconocido que no atemoriza pero que, a la vez, nos llama. Su nombre, "Cabeza del Dragón", evoca la energía del Nodo Norte se siente retador y poco natural al principio, pues nos exige salir de la cómoda zona de confort del Nodo Sur.
El eje nodal tarda aproximadamente 18.6 años en recorrer el zodíaco. Esto significa que alrededor de los 18, 37, 56 y 74 años, los nodos en tránsito regresan a la misma posición que tenían cuando naciste. Estos periodos, conocidos como "Retornos Nodales", son momentos cruciales en la vida. El universo parece conspirar para alinearte con tu propósito: es común que durante estos años ocurran eventos predestinados, conozcas a personas que cambian tu vida, tomes decisiones profesionales drásticas o sientas un fuerte llamado a moverte en otra dirección.
Con el Nodo Norte en Leo, por ejemplo, el alma debe aprender a ser el protagonista de su vida, usando su creatividad y su yo para brillar, dejando atrás la cómoda objetividad de Acuario. Alguien con Nodo Norte en Virgo tiene la misión de encontrar la magia en la rutina, el orden y el servicio práctico, soltando una tendencia a la evasión Pisciana. Y si tu Nodo Norte está en la Casa 4, tu mayor crecimiento vendrá de construir un hogar y nutrir tus raíces, un reto para una alma acostumbrada al reconocimiento público (Casa 10).
Camino hacia lo nuevo con coraje.
Cada paso me acerca a mi propósito.